El crítico desplazado

Siempre emplea el libro de otro modo. Si uno explica cómo abrir puertas, él intenta usarlo con la olla a presión. Si otro vale para calzar mesas, él se lo pone de almohada. Es un torpe tan concentrado que nunca acierta con el uso, y así acaba por convertir su incomprensión en característica: ha inscrito su necedad en el libro y, cuando cree hablar de él, habla de ella.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola. Parece que hables de un crítico con el que no quedaste contento. En tal caso, sería comprensible, pero de qué sirve esa actitud? A mi entender, ya que hablan tanto de ti, saldrías ganando mostrando tanto las críticas que muestras aquí como esa crítica o comentario extemporáneo que te dolió. Tengo tu edad, pero también he sufrido y vivido el triple que tú y veo las cosas desde una perspectiva diferente. De la otra manera parece que tuvieras una rabieta infantil con el sugerido crítico. Ojalá este comentario no te moleste. Yo en tu lugar tomaría nota.

Fruela dijo...

Hola, Anónimo. No me molesta tu comentario, en absoluto, pero creo que le buscas al texto una implicación personal que no tiene. No describo a una persona, sino una actitud compartida por muchas.

Aparte de eso, me parece dudoso que "lo vivido" pueda calcularse numéricamente.