Las grandes distinciones



Wat: En los burdeles parisinos de la rue Blondel había mujeres desnudas. Era el sitio preferido de Bruno Jasieński, pero sólo para tomar una cerveza, un bock. Nos tomábamos un bock, nos costaba dos francos. Era una imagen resumida de la sociedad. No de la sociedad entera, naturalmente, pero sí uno de sus reflejos. Era uno de aquellos espejos que se instalan en el camino. Muchísimos franceses acudían allí como nosotros, sólo para tomar un bock, ni siquiera para excitarse. En Italia estas cosas eran terribles. Lo que ocurre en Roma es... perdona, me repugna pronunciar esa palabra. Los bandidos rusos me enseñaron una palabra fantástica, muy a lo Dostoievski: pizdostradatel' ["sufriente por el coño"].

Miłosz: Znayu, znayu [La conozco].

Wat: ¿La conoces? A mí me parecía...

Miłosz: No, es bastante popular. La gente se divide en pizdostradateli ["sufrientes por el coño"] y juyopromyshlenniki ["cazapollas"]. 

Wat: ¡La primera noticia! Bueno, pizdostradatel' es muy de Dostoievski. A los italianos les arden las entrañas, no pueden contenerse. Y en París, nada de eso. Ni se inmutan. Lo suyo es drôle. Es una especie de festín popular, de folclore. Por la noche, obreros, intelectuales, padres de familia. Y nada de concupiscencia.



*Instytut Dokumentacji i Studiów nad Literaturą Polską: "Ola Watowa, Andrzej Wat y Aleksander Wat" (París, 1961).
**Aleksander Wat (1977): Mi siglo. Confesiones de un intelectual europeo. Traducción de J. Slawomirsky y A. Rubió.

Sin ademán no hay regente




Cuando Felipe el Bueno oye que su primo, el Delfín de Francia, ha reñido con su padre y huido a Brabante, interrumpe el asedio de Deventer, que era el preludio para una conquista de Frislandia, y regresa corriendo hacia Bruselas para dar la bienvenida al regio huésped. Cuanto más se acerca el encuentro, tanto más rivalizan ambos sobre cuál de los dos se adelantará al otro para rendirle honores. Felipe siente gran temor de que el Delfín cabalgue a su encuentro; para evitarlo galopa a rienda suelta y envía mensajero tras mensajero, rogando al Delfín que le espere allí donde se encuentre. Si el hijo del rey viniese personalmente a su encuentro, se volvería, le jura, y retrocedería tanto que no lo encontraría en ninguna parte, pues otra cosa se convertiría en burla y en vergüenza para él, el duque, y le sería recordada siempre por el mundo entero. Prescindiendo modestamente de la pompa habitual, entra Felipe en la ciudad de Bruselas, desmonta presuroso ante el palacio y entra en él corriendo. Entonces divisa al Delfín, que ha dejado con la duquesa su aposento y sale a su encuentro al patio con los brazos abiertos. En el acto descubre el viejo duque su cabeza, se postra de hinojos un momento y se adelanta luego presuroso. La duquesa retiene al Delfín para que no dé ni un paso, el Delfín trata de impedir en vano que el duque se arrodille y, luego, de conseguir no menos en vano que se levante. Ambos lloran de emocion, dice Chastellain, y con ellos todos los presentes.



*Monty Python (1970): "The Ministry of Silly Walks".
**Johan Huzinga (1927): El otoño de la Edad Media. Traducción de José Gaos.

Enmienda metafísica

 

Siendo niño me enamoré de una niña de mi edad que era ligeramente bizca. De este modo, la impresión provocada en mi cerebro por la visión de sus ojos desviados se unió hasta tal punto con todo lo suscitado por la pasión del amor que, durante mucho tiempo, cada vez que veía a una persona bizca me sentía inclinado a quererla más que al resto.




*René Descartes (1637): Diagrama de la visión binocular
**René Descartes (1647): Carta a Hector-Pierre Chanut.

Breve nota geopolítica


¡Ah, esta gente alemana, especialmente la del sexo femenino, y particularmente aquella que se ve afligida con la virginal inocencia de las solteronas!



Carta de Aleksander Herzen a Maria Reichel (1857)

Orientación laboral

El colegio donde Hegel va a trabajar es una institución protestante, recientemente fundada, que, a pesar de su penuria, lleva con orgullo el nombre de Melanchton. Hegel acepta esta nueva situación -no le queda otro remedio- y expresa su alegría por entrar en la enseñanza, aunque no sea en el nivel al que tiene derecho a aspirar. Parece que adopta la máxima de los intelectuales en los tiempos precarios: estar siempre preparado para acceder a una vida mejor y, al mismo tiempo, comportarse como si la condición mediocre en la que uno se encuentra fuese a durar eternamente. 


Jacques D'Hondt (1998): Hegel. Une biographie

Escuelas críticas



-En la década de 1920, algunas destacadas universidades de EEUU defendieron algo llamado el "Canon Occidental", una selección de los libros considerados más importantes e influyentes en la formación de la cultura de Occidente. Cualquier estudiante que se preciase de serlo tenía que leer 100 libros de una lista minuciosa con los grandes libros del mundo occidental. Algunas universidades aún siguen esta tradición. Siempre se ha descrito a los Rusos como "nación lectora". Hagamos una encuestra entre nuestras figuras culturales más influyentes y preparemos un canon de 100 libros que todo ruso debería leer antes de terminar sus estudios; es decir, leerlos en su hogar en vez de estudiarlos o memorizarlos. Después se le pediría a cada estudiante que escribiese un artículo sobre alguno de ellos en sus exámenes finales. O también sería posible darles a los jóvenes rusos la ocasión de demostrar su saber y su cosmopolitismo en diversas competiciones estudiantiles.


-Llevo un año sin leer La Tierra Baldía y nunca me molesté en comprobar todas las notas a pie de página. Pero voy a aventurar estas afirmaciones: Eliot contiene la misma visión extática que va desde Münzer hasta Yeats. Sin embargo, se mantiene asentado en la realidad y el orden social de su tiempo. Al enfrentarse a aquello que percibe como una elección entre el caos extático y el anodino orden mecánico, acepta mantener una separación entre la pureza asexual y la brutal realidad sexual. Y ante esto decide llevar una máscara de estoicismo. Lee su ensayo sobre "Tradición y Talento Individual", así como los Cuatro Cuartetos -donde está menos preocupado de representar esa Europa moribunda- y tendrás una idea de lo que te hablo.



*Mark Mahaney (2011): "Harold Bloom". The New York Times Book Review
*Vladimir Putin (2012): "Rusia: cuestión étnica". Nezavisimaya Gazeta
*Barack Obama (1982): Carta a Alex McNear

Sanear el ladrillo



Nadie se hace una idea clara del hambre intensa de univocidad que es el máximo afecto de todo público. Un centro, un dirigente, una consigna. Cuanto más unívoca, más grande es el radio de acción de una manifestación espiritual, y así más público va a acudir a ella. El que un autor empiece a despertar "interés" significa tan sólo que se empieza a buscar su fórmula, su expresión más unívoca y primitiva. Desde ese momento, cada nueva obra suya se convierte en aquel material en que el lector pone a prueba esa fórmula, la precisa y la verifica. Pues en el fondo el público solamente percibe en un autor el mensaje que éste, en su lecho de muerte, tendría aún tiempo y fuerzas para transmitirle.



*Miroslav Lorenc (1935): Casa-cafetería Malota (Zlín, República Checa)
**Walter Benjamin (1928): "El camino al éxito en trece tesis". Traducción de Jorge Navarro.

Otra vuelta de tuerca

Profesor de español: ¿Y cuál es el anuncio que proponéis vosotras?


Alumna japonesa: "Si quieres conocer gente la más calurosa, ven a la mejor religión: Asturias".


Un fenómeno eficiente



 

Enseñemos a aquellos que han perdido su empleo a vivir de un modo sencillo, pero humano, con sus propios medios. Si le exigimos al país un subsidio de desempleo, le debilitaremos. Aceptemos el trabajo que nos den, a cualquier precio. Reconozcamos que aceptar subsidios es una deshonra. Los subsidios no son una muestra de humanidad, aniquilan el alma del ser humano.




1.František Gahura (1927): Hospital de la empresa Bata.
2.Vladimir Karlík (1938): Edificio de la empresa Bata.
3.Postal de 1930, barrio de trabajadores de la empresa Bata.
4.Jan Antonín Bata (1936): Cooperación (Trad. María Dolores Pérez)

Cosas que me preguntaron en el SOS

Perdona, ¿tú eres un poeta de Gijón?

Te pareces a Abraham Boba, ¿no?

¿Y cómo sabes dónde está Alzira?

¿Te cardas el pelo?

¿¿Fabiola??

¿No te interesa un piso en Catarroja?

¿¿Eres el de los Niños Mutantes??

¿Bicicleta o Marinera?

Ah, ¿que no eres gay?

¿Trabajas en Cuatro?

Philip Levine (1928): Qué es el trabajo


Estamos en una larga fila bajo la lluvia
esperando ante la planta de Ford. Por trabajo.
Ya sabes qué es el trabajo, si tienes edad
para leer esto sabes qué es
el trabajo, aunque tal vez no.
Olvídate. Se trata de esperar,
cambiando de un pie al otro.
Sentir la llovizna caer como una niebla
por tu pelo, emborronando tu visión
hasta que crees ver a tu propio hermano
delante de ti, a unos diez puestos.
Frotas tus gafas con los dedos,
y por supuesto es el hermano
de otra persona, más ancho de espaldas
que el tuyo, pero con la misma forma triste
de encoger los hombros, la sonrisa
que no oculta la tozudez,
la triste voluntad de no rendirse
a la lluvia, a las horas de espera inútil,
a la conciencia de que más adelante
espera un hombre que dirá: «No,
hoy no contratamos», por la razón
que se le antoje. Quieres a tu hermano,
de pronto apenas puedes resistir esa riada
de amor por tu hermano,
que no está a tu lado ni delante ni detrás
porque está en casa intentando
dormir tras el mísero turno de noche
en la planta de Cadillac y así
levantarse antes del mediodía a estudiar alemán.
Trabaja ocho horas por noche para poder
cantar Wagner, la ópera que más odias,
la peor música que se haya inventado.
¿Cuánto tiempo hace que le dijiste
que lo querías, que tomaste sus anchos hombros,
que abriste bien los ojos y dijiste esas palabras,
y quizá le diste un beso en la mejilla? Nunca
has hecho algo tan simple, tan evidente,
pero no porque seas joven o imbécil,
no porque estés celoso o seas mezquino
o incapaz de llorar
en presencia de otro hombre, no,
tan sólo porque no sabes
qué es el trabajo.


Traducción de Fruela Fernández

Estrategas pilosos


**Chodruc-Duclos era una figura secundaria en el Palais Royal. Monárquico y antiguo luchador en La Vendée, tenía sus motivos para quejarse a Carlos X por desagradecimiento. Protestó mostrándose en andrajos y dejándose barba. 

 

***El sábado pasado organizamos una velada de bigotes. Había enviado una circular a todos los jóvenes capacitados para tener bigote indicándoles que había llegado el momento de horrorizar a los filisteos, y que nada mejor para ello que dejarse bigote. Todo aquel que tuviese el valor de desafiar al filisteísmo con su bigote tenía que firmar. Pronto reuní a una docena; entonces se fijó que el 25 de octubre, cuando nuestros bigotes tuvieran un mes, celebraríamos juntos el jubileo de los bigotes. 



*Anastas Nikolov Stoyanov (1867): "Panayot Hitov". 
**Walter Benjamin (circa 1930): Libro de los Pasajes 
***Friedrich Engels (1840): Carta a Marie Engels, 29 de octubre.

Todo son facilidades

"Hoy, como no me he duchado, no tengo ese problema".

Señora de edad indeterminada. Passeig de les Facultats, Valencia

Los conyacentes


**Para mí, ella y tú sois lo mismo. Ambos sois mi familia y, con mis hijos, todo lo que tengo. Al principio (fue después de haber venido a Putney) traté de mantenerla a distancia, pero ella no lo comprendió y se mostró tan dolida que yo, naturalmente, me apresuré a tranquilizarla y entonces tampoco yo pude evitar, como quien ha estado largo tiempo falto de cualquier cálido afecto femenino, sentirme conmovido por su devoción de hermana. Tú mismo lo deseaste. Y en la pura intimidad de mi corazón vi en tu esposa un nuevo anillo de nuestra triple unión. Cuando me di cuenta de que ella se dejaba arrastrar cada vez más por la pasión, creí que era resultado de su ardoroso carácter y de su incapacidad para controlarse...

***No existe ninguna esperanza en esa unión. Y así continuará durante trescientos sesenta y cinco días al año, o trescientos sesenta y seis si el año es bisiesto. ¡Castigo del diablo! ¿Y qué creo yo? Creo que el hombre duda, en su juventud, qué presa tomar entre los dientes; a cierta edad se hace con una u otra presa, y la retiene tan firmemente que no se la podrían arrancar ni a estacazos. Y luego se pasa el resto de la vida galopando con ella. Este último periodo se llama madurez.



*Autor desconocido (1861): "Nikolai Ogarev y Alexander Herzen".
**Carta de Alexander Herzen a Nikolai Ogarev (1857).
***Nikolai Ogarev (1858): Casa de orates, o un día de nuestras vidas.

Pequeñas apariciones

All La Glory by Band on Grooveshark

*Clayton James Cubitt (2008): "Levon Helm". 
**The Band (1970): "All La Glory".

Fisiognómica e ideología

 

Si alguien se hubiese propuesto crear una figura calculada específicamente para enfurecer a Marx y Engels, difícilmente habría encontrado a alguien mejor que Bakunin: de alta cuna, carismático por su aspecto de bribón, romántico, impetuoso y, lo peor de todo, ruso.




*Fotógrafo desconocido (circa 1860): "Friedrich Engels".
**Félix Nadar (1860): "Mikhail Bakunin".
***Tristram Hunt (2011): El gentleman comunista. Traducción de Daniel Najmías.

Reconocimiento verbal

Profesora de español: Bueno, ¿cuál es el verbo que usamos en esa situación en que... estamos solteros, y no tenemos pareja, y salimos...?


Alumna austriaca: ¿Pagar?

Conocido del ojo, de la mano

 

Según los koryaks, el ser humano tiene varias "almas". La principal es la Ujycit o Ujyryt; el resto de almas son secundarias y están relacionadas con la noción de soplo (v'jiv'yj) o incluso la de sombra (v'jilv'jil). Este término (ujycyt-ujyryt), señalado por Jochelson, aparece también en la lengua chucota. Bogoraz la hace derivar de la raíz uvik, "cuerpo". Con ese mismo sentido se conoce en la lengua de los koryaks. La palabra kalalvyn, que A.N. Joukova traduce como "alma", significa "entrañas humanas", "vientre". La semántica de estas palabras se remonta, en suma, a objetos concretos: el alma se imagina bajo el aspecto de objetos bien reales. A Jochelson le pareció entender que hablaban de ella como de una "pequeña llama". En un dibujo realizado por un chamán koryak, las almas de los muertos se representan con la forma de diminutos hombrecillos.


*Nicolaas Hartsoeker (1694): "Homunculus"
**Anne-Victoire Charrin (1983): Le petit monde du Grand Courbeau. Récits du Grand Nord Sibérien

Una hipótesis de muchacha


Don Chito ya entreveía al fondo del digamos último cáliz -un cinco años blanco extra-seco de Don Carcelón Empédocles e Hijo, Albano Laziale, como para imaginarlos a todos en comisaría: al vino, al vaso, al Padre, al Hijo y al Lacio- cuando el fardo de sus particulares opiniones sobre las concausas afectivas (aunque él decía eróticas) de los humanos aconteceres lo llevó a considerar, obviamente, que una sobrina de tal condición no era una sobrina corriente, una Luciana o una Adriana que hoy viene a la capital, donde los tíos, después se va, luego regresa, después pone un telegrama, se va otra vez, llega a su casa, manda al poco una postal con recuerdos y besos, vuelve a venir desde Viterbo o Zagarolo porque de nuevo le toca dentista, y así sucesivamente.

"Su buen embrollo tiene la sobrinilla esta", rumió para sí con aquel blanco seco en Porta Paradisi que aún le hacía titilar la campanilla. Sí, sí. Bajo aquel apelativo de "sobrina" debía de esconderse todo un barullo u ovillo, una telaraña de sentimientos, de los más raros y delicados. Ella. Él. Ella, por respeto a él. Él, por deferencia a ella.


* F.F. (2009): "Belleville"
**Carlo Emilio Gadda (1957): Quer pasticciaccio brutto de via Merulana

Mirar, apartar





Which Side Are You On (Between The Wars EP) (Bonus Track) by Billy Bragg on Grooveshark

*Don McPhee (1984): "Sheffield Miners' Strike".
**Billy Bragg (1985): "Which side are you on?".

Epílogo a la desviación

En la sociedad nuzi del siglo V a.C. una de las principales transacciones, denominada ditennutu, consistía en el libre intercambio del uso de la tierra, las personas, el ganado, el dinero, los vehículos u otros bienes entre sí, suponiendo que el uso que hiciesen las dos partes fuese igual. No se transfería la propiedad, sino solamente el uso. [...] La única condición fundamental para su validez es la ausencia de ganancias hechas a expensas de otro o, dicho de otro modo, la existencia de un mismo provecho para ambas partes. [...] De esta forma, el ditennutu "iguala" no sólo la ganancia subjetiva de las partes implicadas en todo intercambio voluntario, sino también la ganancia "objetiva" calculada por los medios de contabilidad. La ganancia de ambas partes es legítima, puesto que es justa; y es justa porque es equivalente.


Karl Polanyi (1977): El sustento del hombre