Acaba de aparecer el nuevo número de El Súmmum, la revista asturiana -gratuita y cuidadosa- que ya he mencionado aquí a cuenta de varios proyectos. Trae una breve nota sobre dos películas que han pasado por el blog, Un Prophète y Kommunalka; meses después de escribir el texto, siento que quizá debería añadirles otros descubrimientos, como Das weisse Band e Irène. Aquí os lo dejo.
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Dos Interiores
Se cierra una puerta. Un hombre joven se desviste para el cacheo de los celadores. Se cierra una puerta. Una mujer cruza el pasillo con una tetera. Aunque se aparten en kilómetros, sentimos que, desde el momento en que se oyen las cerraduras, habrá algo que acerque las historias. Habrá algo que no permitirá salir.
Las historias aparejadas, conviene precisarlo, son dos de las producciones más interesantes del cine francés en 2009: un largometraje, Un Prophète (del bien conocido director y guionista Jacques Audiard), y un documental, Kommunalka (de la fotógrafa Françoise Huguier). Explicadas sus narraciones, parece difícil hallar algún punto común: de una parte, un joven delincuente, Malik, obligado a encontrar el camino de alianzas que exige la prisión; del otro, casi veinte personas -jubilados, viudas, estudiantes– que viven en un apartamento comunitario de San Petersburgo. Pero aquí, como en tantas obras, la precisión está en el tono, en la manera de mostrar, de situar. En el fondo, ambas producciones vienen de una tradición que ya conocemos: Un Prophète recupera las claves de cualquier Bildungsroman mafiosa, con sus métodos de ascensión, sus cálculos, sus casualidades demasiado precisas; Kommunalka, por su parte, retoma una tradición, la vida en apartamentos colectivos, menos evidente –exceptuada la parodia americana de Ninotchka–, pero vertebral en la representación espacial de la literatura soviética (Ilf y Petrov, Zoschenko, Grossman, Bulgakov, Brodsky). Por eso aquello que las afirma, a la vez que las acerca, está en ese modo, en esa forma de mostrar que mencioné antes: porque ambas existen como un espacio angustioso, cruelmente interior, donde el afuera aparece sólo como posibilidad, como proyecto. Y en esa identificación, ese sentimiento malsano, agobiante, que causan en el espectador, se muestra la intensidad común a ambas; que es, aunque parezca inesperado, completamente política.
Ahí encuentro –y admito que puede ser una preferencia cuestionable– la relevancia compartida de estas dos historias: en su forma de representar, sin tentación moral, la presión de un entorno económico, social que supera nuestras previsiones. Como ocurría en Caché (Michael Haneke, 2005), otra obra francesa basada en la producción de un ambiente interior, opresivo, Un Prophète y Kommunalka logran presentar un territorio político sin necesidad de declaraciones: Caché se adentraba en la responsabilidad colectiva del racismo francés, regresando a un suceso tan relevante como reprimido por el inconsciente colectivo (la masacre policial de argelinos en París el 17 de octubre de 1961); Un Prophète replantea el funcionamiento del sistema carcelario en Francia, cuya estructura arcaica –en reforma pospuesta desde hace décadas– no sólo se asocia a una de las mayores tasas de suicidios en Europa, sino que contribuye a la reproducción y el refuerzo de la estructura de clanes mediante la necesidad de las alianzas de supervivencia; Kommunalka, en fin, desmonta la situación de las condiciones de habitabilidad en una "nueva" Rusia, cuyo avance al capitalismo desarrollado excluyó la compatibilidad con un estado social. Aunque algunos recursos disuenen –los momentos pop de Un Prophète, las escenas actuadas de Kommunalka–, ambas películas logran su muestra de ansiedad. Pese a su aparente disparidad, hay una correlación de estructura entre los grupos de inmigrantes que, en la película de Audiard, imaginan su futuro en el narcotráfico y su éxito en las compras de lujo, y esas pensionistas que, en el documental de Huguier, siguen trabajando para pagar la calefacción y describen a sus hombres con piropos como «tienes las cejas igual que Bréznev». Son la periferia –el espacio, de nuevo– en un sistema político que tan sólo puede considerarlos como valor de engranaje, si acaso llega a ello.
Se cierra una puerta. Un hombre joven, Malik, sale de prisión, al final de su condena, con un nuevo poder. Se cierra una puerta. Una joven, Natascha, ensaya en la habitación sus bailes de stripper. No se parecen y, sin embargo, cada uno nos hace recordar al otro.
20091203
20091130
20091129
20091128
Para lo que seremos




(Imágenes extraídas de los proyectos de Agence Grumbach, Atelier Portzamparc, Equipe LIN y Rogers Stirk Harbour & Partners para Le Grand Pari)
20091127
20091126
Un decreto aparece y un organismo desaparece
La semana pasada se publicó un decreto que reorganiza el Ministerio de Cultura francés y que, entre otros detalles, conlleva la desaparición de un organismo autónomo, la Direction du Livre et de la Lecture, cuyas atribuciones asume la recién creada "Dirección general de los medios y de la economía cultural".
Sumo que la DLL era un organismo útil para el equilibrio editorial, sumo que la nueva estructura suena a chirigota neocón --- y en el diorama no se ve nada bueno. No.
20091125
20091124
Materiales para una genealogía del unimiento
La novela se situa en los años 60 del siglo XX, cuando comenzó la revolución sexual que abrió las puertas a una mayor implicación femenina en este terreno. No olvidemos que este aspecto sexual de los 60 abrió las puertas a una mayor relación corporal entre las gentes debido al creciente número de emparejamientos; desde entonces estamos más unidos unos con otros.
Germán Gullón: “Chesil Beach”. El Cultural, 6 de marzo de 2008
20091123
20091121
20091120
20091119
20091118
No son molinos

Cosmopoética, Premio Nacional al Fomento de la Lectura, ex-aequo con "Cuadernos del Sur" del Diario de Córdoba...
El jurado ha valorado que Cosmopoética haya hecho de la lectura y la literatura un signo distintivo de la ciudad de Córdoba, a través de un festival de carácter internacional que puede inspirar iniciativas similares.
Y aprovecho, al estilo lacrimal:
gracias a todo el equipo (porque somos un equipo),
a Carlos Pardo por su confianza, a Juan Antonio Bernier por su calma, a Javier Lucena por su equilibrio (y el nuestro),
a los autores que han pasado por la ciudad,
y a tantas personas que han querido compartir lo que hacemos.
20091117
Aquel día tenían legañas
Gadafi: "¿Vosotras creéis que Jesús fue crucificado? Pues no. Crucificaron a otro que se le parecía"
20091116
20091115
¿Urbanismo situacionista?
Esta semana me han llegado varios spam cuyo asunto sólo dice "Calatrava".
Etiquetas:
Calatrava y las cosas blancas con pinchos,
Spam
20091114
20091113
Experimentos autobiográficos
(¿el señor Barragán cantando bossanova? me lo traigo, agradecido, desde el estupendo blog de Fran Nixon, aquí a mandrecha)
La tilde, etc.
Ya lo advertía el señor de la pasmina viril.
Y, desde luego, cuánto cambia la narración entre No llamo más y No llamó más.
Y, desde luego, cuánto cambia la narración entre No llamo más y No llamó más.
20091112
Ay el Homónimo

Popper es el nombre genérico de un tipo de drogas que se toman por inhalación y que están compuestas por nitritos de amilo, butilo o isobutilo. Comenzó a ser utilizado por la comunidad homosexual en la década de los setenta. Volvió a estar de moda en los noventa y ahora se distribuye ilegalmente en discotecas de todo el mundo. (...) Además goza de enorme popularidad entre la comunidad científica y es comúnmente aceptado como criterio válido para juzgar la respetabilidad de una teoría.
Wikipedia
20091111
20091110
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El extraño caso del Dr. Fruela y Mr. Froy by Fruela Fernandez est mis à disposition selon les termes de la licence Creative Commons Paternité-Pas d'Utilisation Commerciale-Pas de Modification 3.0 Espagne.













