Antonio Porta (1935-1989): Anuncio


Sales a mi encuentro en un pasillo blanco,
dices, en seguida, con urgencia: “es maravilloso”,
yo entiendo que estás hablando de un libro mío
pero te pregunto fingiendo no entender: “¿cómo estás?”
y tú en cambio entiendes “¿cómo qué?” y me respondes de seguido:
“porque tienes un bonito juego de bochas”.
No tengo dudas, despierto, de que quiero ser amado
como quiero que mi otra piel, el libro, te guste.
Entonces decido escribir estos versos:
“piedras sobre la colina de la infancia, el Cerro,
los ciclistas en carrera que no veo tras la curva
y tú en sueños que siempre he pensado que no querría
me dices: 'es maravilloso', como diciendo: 'eres maravilloso',
esto quería desde hace quién sabe cuánto tiempo o quizás
solo desde este mediodía de calma después de dormir, me siento
amado por ti, que eres un kobold envejecido
y sereno”.
Puede parecer un simple ejercicio de estilo, en cambio
me perturba hasta el punto de que una palabra me oprime
y escribo: sentimiento, repentino huracán
me engulle. Pero la palabra “sentimiento” todavía no
dice nada de lo que he sabido en el sueño:
no me ha engañado, esta vez, el sueño
ha arrancado la ventana del pecho. Dentro del marco
me asomo todavía yo: miro hacia el jardín
y no veo–.
Desde esta ceguera quiero empezar…

(Noviembre 1984. Terminado de escribir el 2.2.1985)

Traducción de Pablo López Carballo y Rosa Benéitez,
publicada en Nayagua, 16

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