Estrategias de voz

Como si conociese las rivarolianas, Dominique Paillé, consejero de Sarkozy, dijo tras la pre-candidatura de Ségolène Royal: «Pronto habrá más candidatos a las primarias que afiliados al Partido Socialista». Lo que no añadió fue que, pese a su carencia de base social, cualquiera de esos candidatos socialistas sacaría más votos que Sarkozy.

Analizando las elecciones catalanas, Ignacio Escolar recordaba hoy un axioma de política española: el voto a la derecha no suele crecer, pero siempre está movilizado**; es la izquierda, con sus fases bipolares, la que asciende o se hunde para crear las mayorías.

En Francia, una izquierda sin proyecto (que pasará estos meses en guerras de palacete para repartirse los cabeceros) se dispone a sustituir a un gobierno conservador sin proyecto; ganará quien menos pierda, y la mejor apuesta socialista es callar y subir el volumen tras cada aparición de Sarkozy, que se retrata sin cesar con gestos como su defensa-broma de la semana pasada sobre los "periodistas pedófilos".

En España, una derecha sin proyecto echa siesta de paciencia para que un gobierno socialista sin proyecto (aquello que era un proyecto y que ha desaparecido al mismo paso que su carácter) se deshaga y le ceda la plaza; también se ganará por pérdidas, aunque la estrategia del PP es carecer de rostro: ser una miríada de vocecillas y silencios -yo no digo que nadie esté negociando con ETA, pero... yo no tengo nada contra los inmigrantes, pero... España no es Grecia ni Irlanda, pero...- que se superponga con el desencanto repartido.


**Un hit imprescindible de Alfonso Guerra:  "Las monjas de clausura están toda la vida en el convento, pero cada cuatro años tienen un día libre".

2 comentarios:

Abraham Gragera dijo...

Razón, por desgracia, llevas.

Abrazos.

Fruela dijo...

Pues sí. En esta política de hoy, tener razón suele ser triste.

Abrazos.