Actualmente la vida comercial clásica de Fruela, que fue su razón de ser, está casi completamente desaparecida
Para cumplir su doble función social de no-productor y de sobre-consumidor, el burgués no sólo debió violentar sus gustos modestos, perder los hábitos laboriosos de hace dos siglos y entregarse al lujo desenfrenado, a las trufadas indigestiones y a los excesos sifilíticos, sino también sustraer del trabajo productivo a una masa enorme de personas que le procuren asistencia.
Carmen Ruiz Tilve: "Fruela y su encanto". La Nueva España, 16 de febrero de 2009
Para cumplir su doble función social de no-productor y de sobre-consumidor, el burgués no sólo debió violentar sus gustos modestos, perder los hábitos laboriosos de hace dos siglos y entregarse al lujo desenfrenado, a las trufadas indigestiones y a los excesos sifilíticos, sino también sustraer del trabajo productivo a una masa enorme de personas que le procuren asistencia.
Paul Lafargue (1880): Le Droit à la paresse
2 comentarios:
jajajaja nun yes naide tu xenerando bibliografía auto-secundaria!
ùn que ye escasu y, por tanto, nominalista...
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