¡Rothko! ¡Rothko! ¡Rothko!




...esa loca presunción moderna de llamar coleción a los cuadros que uno elige y cuelga de las paredes de su casa; porque es aquí, entre las cuatro paredes de la casa, donde hay que pensar e intentar algún modo de poseer que no se cumpla con el agónico "¡Lo tengo!" del coleccionista. Un poseer que sea necesariamente un habitar. Pero bastaría sin duda con echar un vistazo a las casas de Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza para desengañarse de los llamados coleccionistas de cuadros. Un fetichista les tiene más apego a sus zapatos.


*Mad Men, 2:07 (2008): "The Gold Violin".
**Ángel González García (1993): "Un poco de nada. Contra los así llamados coleccionistas de pintura". Revista de Occidente, nº 141

1 comentario:

Cris dijo...

Grande González