Tú y los lirios,
aunque sean falsos,
tú y los lirios.
Aquí el perro
quiere ser tu ciervo,
la luz tu guardería.
Pero nosotros
a saltos,
sin piezas
de camada.
Aquí no drena
el riñón:
comes saúco,
amansas agua.
Déjame
traerte vino, darte hombros,
deja que mi mano
camine
como tú.
Inédito publicado en "El Cuaderno",
suplemento cultural de La Voz de Asturias-Público
(nº 11, 24 de diciembre de 2011)
1 (...):
este tuyo...
me encanta, me encanta.
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