Joseph Brodsky (1940-1996): Amor


Desperté dos veces esta noche y me aventuré
hasta la ventana. Y las luces calle abajo,
pálidos puntos suspensivos, intentaban completar
un fragmento de frase dicha en sueños,
pero descendían en la oscuridad.

Te había soñado embarazada y, a pesar
de haber vivido tanto tiempo separados,
aún me sentía culpable y mi mano atrevida
acariciaba tu estómago, mientras buscaba
junto a la cama los pantalones y el interruptor

en la pared. Y con la luz encendida
supe que te dejaba sola
allí, en la oscuridad, en el sueño, donde tranquila
esperabas mi posible vuelta,
sin querer reprocharme o regañarme

por ese hiato artificial. Pues la oscuridad
restaña cuanto la luz no repara.
Ahí estamos casados, benditos, una vez más formamos
la bestia de dos espaldas y los niños
son la justa excusa de nuestro desnudo.

En otra noche futura volverás,
exhausta, delgada, y veré al hijo o la hija,
aún sin nombre. Refrenaré
mi mano por que no roce, con miedo,

el interruptor, sabiendo que no tengo derecho
a dejaros en las sombras, tras esa valla
de días que estorban vuestra mirada,
sin voz, negados por la luz real
donde sigo despierto, inalcanzable. 



Versión de Fruela Fernández
comenzada aquí hace años,

desde la traducción inglesa de Joseph Brodsky
y la alemana de Ralph Dutli

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bonito amigo mío. Inma.

Fruela dijo...

¡miamigamía!
para eso estamos.
bs.