13 de abril de 2007

Es fácil saber en qué momento Langreo salió del tiempo para los medios de masas. Pero hubo un regreso, y fue simbólico (aquí todo es simbólico, siempre y demasiado).
Las noticias del mediodía comenzaban con "una posible nube tóxica" sobre Sama. Una frase alargada para algo escaso: el incendio de la cinta transportadora en un lavadero de carbón, frente a la estación de tren.
Y era simbólico, sí: el carbón, aquello que había formado nuestro mapa, nos situaba por última vez en la narración de prensa, antes de desaparecer.
Después cerraron el lavadero. Me pasé cada visita a Sama, durante meses, intentando comprender aquel lugar mediante fotos. Creo que no lo alcancé.
Anteayer volví. Aunque conocía el proyecto de demolición, hubo algo áspero, absurdo, cuando vi la explanada sin restos del lavadero. Sólo tierra levantada y monte, como al principio.

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